8 de mayo de 2011

Conoció 'casi' al americano

Hace unos días leía a Manu Leguineche (¡qué grande!). Contaba en su libro una de sus anécdotas, recuerdos, durante la guerra de Vietnam.
[Hoy, esto va de recuerdos. Ya verá el lector/a o curioso/a cómo al final comprenderá que esto va de recuerdos].
Este apreciado monstruo-periodista escribía: “En una de las desembocaduras del río Mekong en My Tho, en una de las islas, vivía el monje del cocotero […] Hacía muchos años que el monje se alimentaba sólo de cocos. Su isla era refugio de niños mestizos, hijos de soldados norteamericanos y chicas vietnamitas”.
Su historia -la de Manu- detallaba éste y otros derroteros del monje y los niños mestizos. Al viajero insatisfecho le valió para recordar -también- a aquella veterana mujer vietnamita que le contó en dos o tres charlas en la terraza de un bar, en la ciudad de Nha Trang, que su amor americano se había ido hace años, la había dejado con un pequeño y no había vuelto a saber más. Ese hijo vivía, entonces, en un lejano pueblo de la desembocadura del río Mekong.
Cogió cariño a aquella mujer en las dos o tres noches que platicó su spanglish con ella. De regreso a España (Tay-ban-nha, en vietnamita) mantuvo unos meses vivo el encuentro con un repetido carteo. Ante las inmerecidas e insistentes insinuaciones en las cartas de la ya veterana vietnamita, este mochilero le contestó, en elemental inglés (no pretendía ser borde y agrio), que ‘así como el aceite y el agua no se mezclaban tampoco había lugar a más mixturas’.
No volvió a saber de ella.
¿Iba de recuerdos, o no?.


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P.D.: La fotografía está tomada en la desembocadura del río Mekong.


Copyright © By Blas F.Tomé 2011

4 comentarios:

gloriainfinita dijo...

Me despista el título (vaya novedad)
¿Quién conoció? ¿Qué americano? ¿El de Manu? ¿El de la "veterana"?

Bueno, bueno... si tu dices que va de recuerdos a ver quién te lo va a discutir, tus recuerdos son.
Pero habrás de concedernos a tus lectores el placer de imaginar y una no puede dejar de ver aquí una parábola e imaginar que no solamente la lectura del libro te lleva por estos andurriales.

Alguna vez, alguna, me ha sucedido también el no acertar a la primera a manejar las ilusiones que se pueden desatar ante quien viene de lejos, eso sí, la veterana siempre he sido yo y no me ha hecho falta recurrir al rechazo por las bravas y en inglés de la mixtura.
Beso sus pies, viajero (menos mal que conozco algún que otro lugar al que va a abrevar el Tigre, que si no...)

Ctk dijo...

Hola Blas, sé cómo se ponen los videos, lo que pasa es que no siempre entran. Lo hago desde un cyber y quizás por cuestiones de seguridad pero seguiré probando. ;) Me has hecho sonreir un rato.
Tu historia deja un sabor bastante agridulce. Un beso.

Ctk dijo...

Y bis, quería decir que me has hecho sonreir con el comentario, no me refiero a esta entrada en particular. Por cierto, si quisieras encontrar un lugar barato y seguro donde retirarte del mundo y donde haya trabajo ¿qué aconsejarías?

Carlos Mtez. Ortolá dijo...

Como serían esas tres pláticas con la veterana vietnamita. Se ve que ese tipo de historias se repite muy a menudo allí:(. Quien sabe , quizás para la próxima vez que vayas no se haya olvidado de tí del todo . :)