21 de diciembre de 2008

Ninette y el kilómetro 127


Se arrimó a ella y puso la mano entre sus muslos. Los acarició y luego retiró el borde de la braga hasta alcanzar su sexo. Siguió tocándola mientras la besaba y la tendía sobre el suelo de piedra. Fue suavizando, poco a poco, los movimientos de sus dedos. Al fin, unos minutos después, la oyó gemir y notó cómo sus muslos se abrían y se cerraban, en movimientos regulares, bajo sus caricias. Después se echó sobre Ninette y alzó por completo sus faldas. Se movió despacio encima de la muchacha. Ella volvió a gemir y a dejar que su cuerpo se agitara descontrolado bajo el suyo. Besó sus labios, hundió su lengua entre ellos. Y cuando su propio cuerpo le anunció que llegaba al orgasmo, de nuevo escuchó los lamentos de placer que nacían en la garganta de Ninette”. Así vivió este viajero insatisfecho uno de esos momentos llenos de pasión, y cuasi-enfermedad amatoria, al lado de un río guatemalteco (fotografía).
Quien no conozca, en persona, a este mochilero se preguntará “¿para que contará el estúpido esas andanzas que suenan a farol?”; pero quien le conozca tal vez pensará -a que sí- “¡que más quisieras, inútil!”.
Ninguno acierta.
Este bello fragmento pertenece a la “Trilogía de Centroamérica”, de Javier Reverte. Como su título indica, tres relatos duros, vitales, terribles, que se adentran en la espesura de la vida centroamericana, con verdades como puños, amoríos, con guerrillas, contras, asesinatos, intereses, muerte, que además huelen a verdad o susceptibles de haberlo sido.
Quizás, verdades noveladas.
Lo que este pasional lector, a veces viajero, muestra es la parte lúdica -un fragmento- de uno de sus relatos.
- La matanza y muerte en el kilómetro 127 de la carretera del Petén tendréis que leerla, dice.


Copyright © By BlasFT 2008

15 de diciembre de 2008

Meteorología en Venezuela


Venezuela es un país rico. ¿Quién duda esta evidencia?. Nadie. Así, dentro del meollo del viaje, descubrir cosas como esta instantánea es uno de los grandes placeres visuales. Para ironizar, para criticar, reírse, entretener la vista unos minutos,…. Para todo eso y mucho más da la fotografía-cartel.
[Que se fije detenidamente el lector].
Habrá quien vea una crítica soterrada hacia Chaves.
Nadie dude que lo es.
Estamos de pueblos equivocados, de montajes electorales, de falsos revolucionarios, de manipuladores, de valientes bocazas hasta los mismísimos,…..


Copyright © By BlasFT 2008

8 de diciembre de 2008

Mighty sparrow


Se levantaba todas las mañanas, compraba su periódico y desayunaba tranquilamente en un cercano bar. Tranquilamente, si. No había nada que hacer. Y no lo hacía. Este viajero insatisfecho considera esos meses de su vida como huecos, deshilachados, desubicado y perdido en Trinidad y Tobago, tratando de encontrar un sitio, vagueando en Port of Spain (Puerto de España) -su capital- entre la monotonía del día a día, la música calypso (el ritmo más conocido) y las famosas “steel pan”, orquestas siempre preparadas para amenizar el carnaval.
¡Famoso el carnaval de Trinidad y Tobago!.
Se levantaba todas las mañanas y, casi diariamente, desayunaba con un secuestro (kidnapping, ransom) en los periódicos. Se sorprendía que todos los días hubiera raptos en estas islas. Se convirtió aquello, mientras estuvo el mochilero (70 días), en el segundo país con más secuestros del mundo, sólo superado entonces por Colombia.
¿Qué había detrás?. Pura extorsión, mafias, el dinero del rescate, intereses políticos -según algún triniteño- y poco más. ¿Parece poco?. Se secuestraba al rico, al político, al deportista de éxito, al hijo del médico ilustre, al padre del propietario de una cadena de supermercados,….
Hay países en los que no se entiende eso desde fuera. Este mochilero preguntaba por qué tanto secuestro.
Difícil de explicar.
La vida sigue.
El país marcha.
Se volvía a levantar al día siguiente.
Hoy, un famoso jugador de béisbol.
Siempre pensaba en el mito musical y favorito de las islas. Todo un grandes-ventas, Mighty sparrow.
En ese tiempo, nunca le tocó……
Y, no volvió a saber más.


....................................
Fotografía.: Emancipation´s Day, en las calles de Port of Spain (Trinidad y Tobago).

Copyright © By BlasFT 2008

2 de diciembre de 2008

El poporo

Ayer, al cambiar en su habitación el polvo de sitio, se fijo en ese casi olvidado recuerdo de su encuentro con los poblados kogi y arzario en plena Sierra Nevada colombiana.
Le sacó una fotografía y se dijo para sus adentros: “Dentro de un rato voy a enseñar el ‘poporo’ a mis amigos”. Si bien este utensilio no es viaje en sí, transciende a la categoría de viaje por ser genuino de una zona recorrida por este viajero insatisfecho.
Un ‘poporo’ (también puede ser de oro y, entonces, se convierte en la imagen al mundo de Colombia) es un recipiente para guardar sustancias calinas, en este caso conchas de mar machacadas y molidas, necesarias como combinación en la masticación de las hojas de coca. Conchas, que estos dos pueblos se encargan de recolectar en el mar, después de un largo peregrinaje a sus orillas.
Los pasos del ritual serían los siguientes: el kogi o arzario lleva su 'poporo' colgado (en realidad, una calabaza hueca), junto con un pequeño saquillo con hojas de coca, medio secas. En el interior, va el polvo o picadura de conchas marinas y en la boca del recipiente un palo que empapado por el dueño de saliva lo impregna de ese polvo, que su dueño chupa, combinado después con hojas de coca en su boca. Se forma una masa, que el propietario, al final del ritual, escupe al suelo.

Esa masa o pócima -al contrario que el tabaco- fortalece al campesino en sus largas caminatas por veredas imposibles.
Copyright © By BlasFT 2008