23 de noviembre de 2007

Los dabbawallahs

Era la segunda visita del viajero insatisfecho a la India. El recorrido que empezaba en el sur (Trivandrum), finalizaba, tal y como tenía previsto, en Bombay (Mumbai). El vuelo de regreso a España partía de esta urbe.
Cuando se llega a una ciudad con la cantidad de habitantes y extensión que tiene Bombay, y teniendo dos escasos días por delante, la mejor idea es relajarse y ver únicamente lo que un cansado cuerpo -del mochileo- le permita merodear. En este caso, los dabbawallahs:
En la esquina de Queen’s Road, Church Gate Station es -entre semana- uno de los lugares más singulares de Bombay. Hacia las 11,30 horas, llega un tren de cercanías del que se apean unos viajeros poco comunes: miles y miles de fiambreras (dabba) que unos equipos humanos, ‘dabbawallahs’, han recogido en las casas particulares, desde los rincones más lejanos de la periferia. A la llegada del tren especial, que va parando en las estaciones intermedias, otros equipos de ‘dabbawallahs’ se ocupan de las fiambreras y las clasifican, según su número de orden, a lo largo de las aceras hasta que son entregadas a sus destinatarios, pequeños funcionarios y empleados de oficinas. Esta empresa no es sólo una increíble demostración de capacidad organizadora, sino que es también, la expresión de un hecho social importante que se desprende, en la mayoría de los casos, del problema de los tabúes y de la pureza ritual que ha de tener la persona que prepara los alimentos y la manera de prepararlos. En una palabra, para muchos hindúes, sigue estando prohibido aceptar comida preparada por cualquiera y de cualquier manera”.

A este insaciable-mochilero le sorprendió el gentío que se reunía, pasaba, pululaba y charlaba por los alrededores de Church Gate Station. No pudo ver todo lo grandioso y extraño de esta reunión de fiambreras y tradiciones (ver fotografía), pero allí estuvo y disfrutó del ágil encuentro con una costumbre hindú, con algo que tiene que ver con las más bellas tradiciones religioso-sociales.

1 comentario:

CONQUENSE dijo...

"Seco", cualquiera come de esa bazofia, ten encuenta que para cocer los garbanzos que van ahí dentro del dabba, como es cosa socio-espiritual, lo hacen con agua traída del Ganges (río sagrado), en el cual se mean y cagan las personas que van a peregrinar, que son unas cuantas y las vacas sagradas que están allí perennes, no digamos de la mugre exterior de las citadas fiambreras.
En resumen, yo lo único que comería dentro de un dabba sería tu marmitaco pero sin Wallah.