6 de septiembre de 2013

Un perfil inventado


El otro día leía a Juan José Millás ("Carlos, Carlos, qué hago ahora contigo"), en ‘la última’ de ‘El País’, su particular artículo sobre la creación de un falso perfil en “facebook” que, de una manera un tanto kafkiana como siempre describe este periodista, se imbricó [el falso perfil] de forma obsesiva dentro de él.
Y a este mochilero le vino a la cabeza el ‘viajero insatisfecho’, como figura, también creada por pura arbitrariedad cerebral. Su obsesión mental por este personaje viajero-inventado no llegará nunca a la obsesión de Millás por el suyo. Pura literatura la de este articulista de ‘El País’, sí, pero reflejo de algún yo-distinto que pudiera existir, y que es fácil de que exista.
¿Terminará este leonés escribiendo e-mails al personaje ‘insatisfecho’ como Millás escribía a ‘su Carlos Rispais’-inventado?. No lo cree pues supondría tanto peligro “como hablar solo en voz alta” y una mancha en su curriculum.
Al que escribe estas líneas, no le matarán los remordimientos por no haber escrito al sujeto inventado como le pasaba a Millán; no se preocupará por no saber nada de él pues sabe todos los días algo; no se ofuscará por haberse perdido la infancia del personaje pues con él ha crecido y no ha tenido esa ausencia que justifique tal ofuscamiento; no necesitará hacerle una visita porque vive en su casa, ni le dejará herencia testamentaria ya que sucumbirá a la par.
Es y será, sin duda, un personaje inventado, una imposible celebridad en un mundo donde sobran las celebridades, pero con tremendas similitudes que le impedirán mantenerlo fuera, alejado u olvidado.
Y le dedicará su cariño.
Copyright © By Blas F.Tomé 2013

3 comentarios:

Trasindependiente dijo...

Un tema muy interesante este de los "otros yoes" y nuestra relación con ellos (yo mismo soy un buen ejemplo y a veces me escribo, no por disociación sino por alguna cuestión práctica).
Ami me resulta muy interesante pensar que algunos que ponen (o desvelan) su nombre y una fotografía puede que estén más lejos de ofrecer "su verdad" que los que no lo hacemos.

Gracias y saludos.

efurom1 dijo...

No he leído el artículo de Millás que, dicho sea de paso, no es santo de mi devoción...Tal vez por eso creo que Millás no hace sino descubrir el mediterráneo:
estoy convencido de que cualquier autor que se precie, siente esa obsesión por su personaje creado.
No hay nada nuevo bajo el sol, lo que pasa es que en la época de Cervantes no había fcbk ni e-mail :)
Y no, no creo que el bizarro leonés acabe escribiendo al leonés insatisfecho.
Un abrazo!

IGOA dijo...

Es que no todos tenemos la valentia de escribir con nuestro propio nombre, enclenque, encogido...mejor enmascarado. Jajaja!
Besos