No es que haya preparado el viaje
a conciencia (¡Qué va!) pero ya tiene algunas ‘rupies’, moneda local del
próximo viaje. Y cuando dice algunas, son pocas; le van a dar como mucho para
recorrer el trayecto de aeropuerto al hotel si lo hace en taxi. Si se busca la
vida, le sobrarán algunas para pagar la primera comida en la capital. Pero ya
maneja ‘rupies’ y conoce la moneda, siempre necesario para dar los primeros
pasos en un país a descubrir. Una amiga acaba de regresar de allí, en uno de los
muchos viajes organizados que hace, y le ha traído unos cuantos billetes,
incluso diferentes, para que los vaya conociendo.
Ya tiene el libro-guía, en esta
ocasión, en español. Cuando cuenta con este librillo, el ánimo se pone en marcha. Es tan
importante la guía como el billete de avión a la hora de mentalizarse de lo
inminente del viaje. Con este particular libro, amontona otros que van a servir
para el trayecto. En esta ocasión, le apetece releer Gente remota, de Evelyn Waugh, y refrescarse con este
libro del que tiene un gran recuerdo. De vez en cuando, conviene releer y
repasar. Apiló también en el montón El último tren a la zona verde, de Paul Theroux, su también último libro.
Llevar a Theroux en un viaje es
siempre, siempre, un acierto. Es para el viajero
insatisfecho uno de los mejores escritores sobre esta temática y uno de los
más entretenidos.
Sri Lanka es un gran
país, sobre todo, es un país que le apetecía conocer. Lleno de gran tristeza, que no consigue apaciguar, emprende camino dentro de escasos días.
Saludos, amigos.
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F.Tomé 2015
