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7 de octubre de 2016

Leyenda de Chico Largo

Laguna Charco Verde, con el volcán Concepción al fondo

En la isla de Ometepe, dentro del gran lago Nicaragua, había una leyenda que hablaba sobre Chico Largo, antiguo propietario de Charco Verde, una laguna que entonces promocionaban dentro de la ruta de interés turístico por la isla. Como en otro ‘post’ había prometido contar la historia, va a cumplir con su palabra.

“Se cuenta que durante la conquista española en estas tierras, un personaje que habitaba en lo que hoy es la comunidad San Juan del Sur, Francisco Rodríguez, conocido como Chico Largo, hijo de una curandera llamada Úrsula, o mamá Bucha, retomó los conocimientos y costumbres de sus ancestros y a orillas de la laguna Charco Verde practicaba rituales de brujería, curandería y reencarnación de su propia persona en diferentes animales.
En una de sus andanzas, convertido en venado, se dirigió a las áreas aledañas conocidas como el mirador del diablo, sin saber que a la comunidad habían llegado dos experimentados cazadores, y que esa misma noche saldrían de cacería hacia el mismo lugar. Al pasar la medianoche, uno de los cazadores visualizó un venado y empuñando su escopeta y afinando su puntería hizo un certero y mortal disparo contra el animal, ignorando que en este se encontraba la humanidad reencarnada de Chico Largo. Seguidamente ambos cazadores se dedicaron a la búsqueda de venado herido, siguiendo los rastros de sangre que dejaba en la hierba en su huida fatal. La búsqueda se tornó cansada e infructuosa y llegó hasta el amanecer. Con la luz del día lograron ver cómo las huellas de sangre se perdían al borde de la laguna, precisamente en el lugar donde toda la comunidad comentaba que Chico Largo practicaba sus rituales, por lo cual los cazadores desistieron de la búsqueda y temerosos regresaron al pueblo donde contaron todo lo ocurrido.
Al amanecer, Chico Largo estaba en su rancho con una herida mortal, esto impedía que realizara los ritos que le devolvieran su humanidad. Mamá Bucha, experta bruja y curandera, hacía todo tipo de oraciones y brebajes para ayudar a su hijo pero, a pesar de ello, al poco tiempo murió: ‘mitad hombre, mitad venado’. Mamá Bucha mantuvo en secreto lo ocurrido y a la sombra de la noche, tomando en sus propios brazos el cuerpo sin vida de su hijo, lo sepultó a la orilla de la laguna, en el lugar donde Chico Largo realizaba sus rituales. Al pasar el tiempo los vecinos descubrieron lo ocurrido relacionando la desaparición de Chico Largo y el relato de los cazadores. Mamá Bucha se vio obligada a contar la verdad y decidió con los vecinos extraer el cuerpo y realizarle cristiana sepultura, llevándose la gran sorpresa que en el lugar solo encontraron las sábanas y la ropa de vestir manchada de sangre.
Aún hoy en día, alguno de los habitantes de la comunidad de San José del Sur afirma que el espíritu de Chico Largo se pasea por los senderos de este magnífico lugar, la laguna Charco Verde”.

El viajero insatisfecho paseó también, como el espíritu de Chico Largo, por esta laguna hoy más famosa por la leyenda que por el supuesto atractivo promocional, aunque conserve aún un bello entorno.


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26 de agosto de 2016

La isla de Ometepe

El volcán Concepción, desde el muelle de Moyogalpa

Ometepe era la isla más grande dentro del lago Nicaragua y, por lo tanto, rodeada de agua dulce. Era de origen volcánico y su ‘skyline’ lo formaban las siluetas del activo volcán Concepción -su última erupción, según señalaba el mapa, había sido en 1986- y del inactivo volcán Maderas. En realidad, la isla era el producto de la unión de ambos volcanes. En tiempos ancestrales sus conos emergían solitarios de las aguas pero la naturaleza es así, une y desune con total arbitrio.
El volcán Concepción desde otro lado de la isla

La mejor manera de llegar a la isla era agarrando un ferry en la ciudad de Rivas y eso hizo el viajero insatisfecho. Madrugó ese día y tomó el primer ferry que salía, cree recordar, a las 7 de la mañana. Un simpático taxista le acercó al muelle. En el trayecto le contó que conocía otro español que llevaba varios años en la ciudad y regentaba otro de los hospedajes económicos de allí y le invitó a hospedarse en él. Otra vez será, le dijo.
Después de algo más de una hora de navegación, el barco dejaba al pasaje en la pequeña ciudad isleña de Moyogalpa, justo en la base del volcán Concepción. Ya desde el barco, y durante todo el trayecto, se observaba su figura cónica casi perfecta. Planeaba regresar ese mismo día a Rivas y no iba preparado para pasar una noche, cosa de la que se arrepintió pues una vez allí se dio cuenta que la isla se merecía al menos uno o dos días más.
Carteles necesarios por posible erupción del volcán Concepción

Alquiló una ‘scooter’ y se lanzó, casi con prisas, a recorrer la isla, parando aquí y mirando allá. Como no es muy ducho en conducción de motos, siempre mantuvo una velocidad prudencial que evitaba el peligro. Una carretera bordeaba el volcán Concepción y comunicaba, además, con el volcán Maderas. Rodeando el primero se encontraba Altagracia, la otra ciudad importante.
Paseó por una playa en busca del encuadre de una fotografía que le había gustado pero que no pudo hacer pues la naturaleza sabia y arbitraria no consulta cambios a viajeros ni turistas, y visitó la laguna Charco Verde, tan anunciada, pero que resultó ser poco atractiva. Allí, y en toda la isla, se podía preguntar detalles sobre el mito de Chico Largo: antiguo propietario de Charco Verde que se volvió un personaje fantástico por sus supuestos tratos con el diablo (otro día contará la historia).
Se arrimó lo más que pudo, por el escaso tiempo disponible, al otro volcán y conoció Altagracia, la segunda ciudad isleña, donde se acercó a ver unos petroglifos precolombinos que tanto reseñaban en la guía. Al pasar con su ‘scooter’ por una de las calles se paró ante una original casa, pintada y repintada de caras conocidas: era la casa de propaganda del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional). Chávez y el Che, entre otros, ocupaban la fachada de la vivienda, en la que se apreciaba cierto movimiento. ¿Por qué este movimiento y decoración de la ciudad?. ¿Vendrá ‘el comandante Daniel (Ortega)’, en breve?. 
No, el engalanamiento es diario, le contestaron.
Casa de propaganda del FSLN

¡Anda!. ¡Anda con los sandinistas!, y eso que este leonés oyó duras críticas hacia ‘el comandante Daniel’, especialmente de aquel personaje sui generis de Bluefiels, ciudad garífuna nicaragüense, que 'echaba pestes' del comandante.

Copyright © By Blas F.Tomé 2016