Por
situar al lector, añadirá algunos detalles de este territorio:
Situado entre Sudáfrica y Mozambique es
un estado soberano sin salida al mar. El gobierno es una monarquía absoluta, la
última de su tipo en el continente, dirigida por el rey Mswati III, desde 1986.
El sistema de gobierno de Suazilandia consiste en una monarquía absoluta. El
rey es el jefe de Estado y quien nombra a los ministros. Ejerce simultáneamente
tanto el poder ejecutivo como el legislativo y, tradicionalmente, el rey
gobierna junto a la Reina Madre o Indovuzaki
(Gran Elefanta).
En la actualidad, la Reina Madre era vista como una líder espiritual y muy apreciada, pero también lo fueron sus antecesoras. Todavía mantenían unas fuertes tradiciones que se mezclaban con festejos: Incwala, ceremonia de la cosecha, y Umhlanga, donde el rey elegía a las jóvenes esposas. El viajero insatisfecho no coincidió con ninguno de estos ceremoniales.
En
su afán de curioseo, en los tres días que estuvo por allí, se acercó a algunos
sitios —lo que le ayudó a conocer un poco la realidad del territorio— aunque
dejó otros muchos en el tintero:
o Mbabane, capital y sede administrativa. Dio
unas vueltas por la ciudad, callejeó y buscó librerías donde poder comprar en “El Principito”, en swazi (idioma local del país), pero no lo encontró. Había pocas
librerías y eran, más bien, papelerías.
o La Reserva Natural de Mlilwane. Como en
esta reserva únicamente había herbívoros y cocodrilos —en un lago/río muy
concreto— era posible recorrerla andando. Eso hizo y pasó un día entre cebras,
ñus y varias clases de antílopes ¡Ah!, y facoceros, muy similares al jabalí, de
piel rugosa y cabeza grande. De los cocodrilos no fue consciente, pues se
acercó solitario al lago, pero no tuvo oportunidad de visualizar alguno.
o Parque Real Nacional Hlane. Para ello, tomó un autobús local en la población de Manzini, donde se hospedaba, que pasaba por la entrada principal del parque. Una vez abonado el ticket (era relativamente barato) se dirigió al campo base, a unos cientos de metros. Allí, se integraría en un pequeño grupo de turistas para hacer un game-drive. Game es una de esas palabras, cuya traducción literal es “cazar” o “juego”. Claro, afortunadamente se refieren a la “caza con la cámara”. Elefantes, leones, rinocerontes blancos, jirafas o antílopes, y los siempre presentes facoceros.
Eswatini era un bello país y con gente de muy buen trato. Le pareció seguro, más africano que Sudáfrica y, en consecuencia, más atraído se sintió por él.



