18 de agosto de 2007

El viaje es la vida


El viaje es la vida pero en forma comprimida”.
Leí hace unos días esta frase que no sé por qué me gustó. No tengo ni idea dónde la encontré y cómo me llamó la atención. ¿Fue por la noche?, ¿a mediodía?, ¿en la parada de Metro?, ¿en mi casa al acostarme?. No lo sé, pero aquí dejo constancia de mi admiración por la frasecita que en algún sitio pillé como si me dedicara a recoger confites en los bautizos populares. Y fuera….., un confite.
Yo siempre había pensado que el viaje es el camino, pero ahora se me ha convertido, por arte de birlibirloque, en la vida. Pues no está mal. Ya puedo decir a mis amigos que cuando mochileo (el verbo no viene en el Diccionario de la RAE) en mi tiempo libre estoy construyendo mi vida.
Al bajar a la catarata La Fortuna (Costa Rica), al subir al Wayna Picchu (Perú), al embarcarme en un bote destartalado para llegar a la isla Nosy Be (Madagascar), al navegar entre cocodrilos aparentemente dormidos en un pequeño barco (Malawi), al pasear entre shadus y mendigos en Old Delhi (India), al intentar subir el Kilimanjaro, abandoné (Tanzania)…., y más, estoy construyendo “en forma comprimida” mi vida.
Pues…., muy bien.

2 comentarios:

LaIsla dijo...

Me gusta la frase y la comparto. El viaje es la vida, aunqeu dandole la vuelta también me gusta, la vida es el viaje.

Quizás a mi lo que me pasa es que mientras viajo me siento más viva, más expectante, observo, digiero, aprendo, de una forma más concentrada.
En la rutina de la vida diaria, pocos momentos se tienen para estar tan en el "aquí y ahora" como cuando viajo.

Un abrazo

CONQUENSE dijo...

"Seco", tú si que estás "comprimío", ahora cuando te descomprimes eres un "SER" grande.