'Selfie'
Esta fotografía ha merecido el segundo
premio de selfies, en “El viajero” de El País. Por la originalidad y, sobre todo, por su natural colorido,
o eso le dijeron al viajero insatisfecho.
En la comunicación telefónica de la modesta recompensa, explicó a la redactora curiosa el
lugar donde fue tomada y las sensaciones. Esto fue lo que recogió en el pie de foto y que todo el que quiera puede leer en el anterior enlace:
Un
'selfie' de los otros
En la segunda foto ganadora, el viajero desaparece para mostrar el viaje. El destartalado autobús está en Etiopía. Va de las Cataratas del Nilo Azul al Lago Tana. "Viajar en un autobús así puede ser incómodo, pero es como se conoce de verdad un país", dice el autor, Blas F. Tomé, que se considera "un mochilero de toda la vida" y ha ganado una escapada a La Rioja por esta foto. "Soy un apasionado. Siempre viajo solo, al margen de los circuitos turísticos", dice. De aquel autobús recuerda "el calor, el sudor y el polvo". "El trayecto es por una carretera de tierra y la señora que iba detrás de mí (camisa con rayas, en la foto) me pedía que no me moviera pues iba a aplastar los huevos que llevaba en una cesta al mercado de Bahar Dar".
En la segunda foto ganadora, el viajero desaparece para mostrar el viaje. El destartalado autobús está en Etiopía. Va de las Cataratas del Nilo Azul al Lago Tana. "Viajar en un autobús así puede ser incómodo, pero es como se conoce de verdad un país", dice el autor, Blas F. Tomé, que se considera "un mochilero de toda la vida" y ha ganado una escapada a La Rioja por esta foto. "Soy un apasionado. Siempre viajo solo, al margen de los circuitos turísticos", dice. De aquel autobús recuerda "el calor, el sudor y el polvo". "El trayecto es por una carretera de tierra y la señora que iba detrás de mí (camisa con rayas, en la foto) me pedía que no me moviera pues iba a aplastar los huevos que llevaba en una cesta al mercado de Bahar Dar".
El mochilero acababa de visitar las
cataratas del Nilo Azul: una decepcionante experiencia pues estaban secas, y la
sensación de aquel ‘chorrillo’ de agua cayendo unos metros era hasta cierto
punto ridículo. Pero…
No se arrepintió, eso sí. Todo lo que
sea un diferente recorrido alimentaba el espíritu y la pasión del viaje.
Ya un poco agotado, tomó el camino de
vuelta hacia la ciudad de Bahar Dar, a orillas del lago Tana. En ese autobús
destartalado tomó el selfie, o lo que sea que hizo.
Copyright © By Blas F.Tomé 2014




