23 de junio de 2007

Primer viaje en bicicleta

En este post, la vida y las cosas de la vida están contadas a los demás, muy especialmente con la visión personal del autor, viajero insatisfecho.
¡Creedme! Mis primeros viajes fueron en bicicleta.
Para ello me remonto a mi más tierna adolescencia. Se trataba de pasar la tarde del domingo acompañado de los amigos y ¿qué mejor manera que haciendo un viaje por los alrededores de donde tu madre te trajo al mundo?
Ahora, en la distancia y viendo la fotografía, habría que cambiar la frase y decir ¿qué mejor manera que haciendo un viaje por los alrededores como tu madre te trajo al mundo?
Estos dos momentos (mi recuerdo y la visión de la instantánea) quizás sean uno solo y el camino se convierte, así, en un feliz destino. El camino, la información y la imagen (fotografía) interactúan entre sí, no hay uno sin la otra.
(Ejemplo reciente: la información sobre un Sarkozy supuestamente ebrio tras la reunión con Putin se acompaña de unas imágenes de un Sarkozy locuaz, disperso y aparentemente ebrio: ¿hay interacción?).
Pero volviendo a lo que nos ocupa, la fotografía que apoya este post. El camino es feliz, la información se cuenta desde la alegría (la mía) y la imagen demuestra lo mismo: la ciclista, en su periplo hacia no sé dónde, circula contenta, sonriente, desinhibida ¿qué mejor?
Un bonito círculo del cual no quiero escaparme.

Ni quiero que os escapéis.


2 comentarios:

CONQUENSE dijo...

"Seco", no me creo que estés para viajar en bicicleta, es un deporte muy duro para vagos como tú. Aunque si creo que chupando rueda de esa rubia de la foto serías capaz de coronar el tourmalet, olfateándola y erizándote las barbas como un burro en celo.

BICHO dijo...

Uys! no se yo si iba ser muy cómodo ir con todo colgando ahí encima... y luego el sillín, se inca, y se pega... no creo que sea buena idea. Es más, solo de imaginarte en pelotas en bici por madrid, jua jua juaaaaaaaaaaaa