En este post, la vida y las cosas de la vida están contadas a los demás, muy especialmente con la visión personal del autor, viajero insatisfecho.¡Creedme! Mis primeros viajes fueron en bicicleta.
Para ello me remonto a mi más tierna adolescencia. Se trataba de pasar la tarde del domingo
acompañado de los amigos y ¿qué mejor manera que haciendo un viaje por los alrededores de donde tu madre te trajo al mundo?Ahora, en la distancia y viendo la fotografía, habría que cambiar la frase y decir ¿qué mejor manera que haciendo un viaje por los alrededores como tu madre te trajo al mundo?
Estos dos momentos (mi recuerdo y la visión de la instantánea) quizás sean uno solo y el camino se
convierte, así, en un feliz destino. El camino, la información y la imagen (fotografía) interactúan entre sí, no hay uno sin la otra.(Ejemplo reciente: la información sobre un Sarkozy supuestamente ebrio tras la reunión con Putin se acompaña de unas imágenes de un Sarkozy locuaz, disperso y aparentemente ebrio: ¿hay interacción?).
Pero volviendo a lo que nos ocupa, la fotografía que apoya este p
ost. El camino es feliz, la información se cuenta desde la alegría (la mía) y la imagen demuestra lo mismo: la ciclista, en su periplo hacia no sé dónde, circula contenta, sonriente, desinhibida ¿qué mejor?Un bonito círculo del cual no quiero escaparme.
Ni quiero que os escapéis.
