12 de marzo de 2007

Noche con los uros

Dormir en el poblado de los uros, en el lago Titicaca, se convirtió para este viajero insatisfecho en toda una experiencia; pernoctar en una de sus islas flotantes, modeladas con el junco de totora en medio del lago, donde ellos han pasado decenas y centenas de años, no deja de ser algo excitante.
La reunión una vez anochecido, bajo una tormenta "titicaqueña" de granizo, lluvia, truenos y relámpagos (pasé miedo), con dos jóvenes uros (12 o 13 años), que me abordaron mientras esperaba mi cena, me resultó instructiva y provechosa, y escuchar a éstos hablarme de sus ancestros me pareció chocante. Descubrí que aunque ahora hablan aymara, su lengua primitiva fue el pukina. Se ha extinguido, aunque uno de ellos me aseguró que aún se habla entre un grupo de uros excindidos (¡qué palabra!) que habitan en la parte boliviana del lago.
No querían hablar de otra cosa sino de sus tradiciones !Qué lección de integridad y humildad me dieron!.
Luego, en mi cabaña de juncos de totora (ver fotografía), arropado por la granizada persistente y, de manera más real, por 5 mantas de lana de alpaca, sentí (sensación ilusoria) cómo la isla flotaba en la inmensidad de las aguas.


1 comentario:

Sara dijo...

Hola Blas!!! Te he conocido a través de mis buenos amigos, los Bichitos Viajeros, Ana y Javi, que ahora andan por allí compartiendo aquellas maravillas contigo.
He leído algunos de tus post (prometo leerlos todos en cuanto tenga tiempo), y me parece maravillosa tu forma de escribir, de describir los lugares por los que pasas, mochila al hombro, dejando parte de ti en cada uno de ellos.
Espero que sigas escribiendo, que yo intentaré leerte y disfrutar de tus escritos.
Un saludo