
¿Todos sabemos lo que es?
Si la respuesta es NO, te estas engañando. La usas desde el momento en que estas leyendo estas líneas. Y no solamente eso sino que participas en su creación y en su propagación. Te has montado, sin ayuda de nadie y por propia voluntad, un viaje creativo de algo que sin ser nuevo, es novedoso (¿contradicción?).
Teniendo en cuenta que no hace mucho tiempo todos los servicios de Internet eran unidireccionales y no existía interacción o participación de los usuarios en este proceso, el salto cualitativo -si piensas en lo que estas leyendo- ha sido espectacular. Ahora, podemos organizarnos poniendo algo de nuestra parte, podemos comentar, votar, subir, bajar, distribuir. Podemos, en resumen, interactuar.
Bonito ¿verdad?, o tal vez puedas pensar: PAMPLINAS, pero…… AQUÍ ESTÁS.
Nos contamos viajes, experiencias, confidencias; hablamos de cosas; escribimos con faltas de ortografía; cometemos errores; olvidamos nuestra entrada diaria a la “blog” de turno y preferida a la vez; comentamos delante de unas cañas el último “post” leído, o escrito, o comentado; sabemos que nuestros amigos están de viaje; conocemos la experiencia pasada de un personaje ajeno a nosotros;….
¿Es más interesante que desgranar el último partido de fútbol, o no?.
En mis antiguos viajes, me vanagloriaba de estar desinformado, de no leer nada y desconectar con mi mundo cotidiano, pero ahora mi mentalidad ha cambiado y no puedo escapar, al llegar a cualquier pueblo o ciudad, de contactar con el punto informativo más cercano.
Es mi contribución -mezcla de pasión y esclavitud- al mundo “WEB’ero”.








































