21 de enero de 2026

Entrada en Zambia


Río Zambeze, desde el puente de hierro

Cruzar la frontera de Zimbabue y entrar en Zambia era un proceso muy sencillo. Sellado de salida en el pasaporte, en la frontera zimbabuense; paseo de unos 800 metros hasta la llegada al puente de hierro —sueño arquitectónico de Cecil J. Rhodes—; cruzarlo, con una inevitable parada para admirar desde lo alto al rio Zambeze, que por un prolongado cañón se alejaba del salto (de las cataratas), y —después— recorrer otros 300 metros hasta la frontera de Zambia. Una simple gestión de comprobación, y sellado de entrada en el pasaporte.
Se encontraba en un nuevo país.

A la entrada al recinto de las cataratas Victoria, por este lado zambiano, consiguió un taxi compartido que le llevaría a Livingstone, la ciudad más grande de los alrededores. Distaba unos 12 kilómetros.

Una población poco interesante en sí misma, aunque muy solicitada para hacer escala cuando se pretende visitar las cataratas por el lado zambiano. El viajero insatisfecho aprovechó la estancia para cambiar dinero, conseguir una tarjeta SIM para su móvil, y poco más.

Pasó una noche en el Victoria Falls Backpackers Zambia —la tarde fue de relax en el amplio patio que ofrecía— y, al día siguiente, emprendería camino hacia la capital del país, Lusaka.

Ya conocía este alojamiento de hacía unos años, cuando había visitado Zambia. Había cambiado ligeramente, con pequeños arreglos en el patio y en los servicios que ofrecía. Aun así, lo mantenía en el recuerdo, y le sirvió para rememorar aquel antiguo viaje. Con una cerveza Mosi al alcance.


"Con una cerveza Mosi al alcance".

Copyright © By Blas F.Tomé 2026

4 comentarios:

  1. Pero no estabas en el territorio ex-espanol de nuestros males?

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  2. ¿Tu escribes desde donde estas, o después de haber estado?

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  3. Demasiado fácil pasar de un país a otro, no? Uno, que ha visto tal vez demasiadas pelis, se imagina situaciones kafkianas en esas circunstancias, pero supongo que esa facilidad es una excepción que se da por un acuerdo entre los dos países.
    El cañón me parece impresionante, pero las cataratas son más "llamativas".
    Entiendo la perplejidad de Igoa que te lee aquí y ve tus fotos en el caralibro. La verdad es que, algún día me contarás tu secreto, terminas un viaje y ya estás subiendo al avión para el siguiente.
    PD. Sí, ya lo sé: The next station is...Lusaka!

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  4. Muy bueno eso del "caralibro" (ji): yo lo llamo "feisbuk-de-mierda".

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