25 de octubre de 2007

Vacas de colores


Pensé que estaba soñando cuando circulando a 120 kilómetros por hora aparecieron vacas de colores a un lado de la autovía, como pastando en verdes prados de verdes dehesas.
Pero, no.
Eran animales estáticos, surgidos de la mente de algún artista que no recuerdo, pero que supo exhibirse -eso sí lo recuerdo- por las grandes ciudades de una variedad de países. No sé si eran las mismas, o pertenecían a cualquier otro genio moderno de los muchos que plasman su arte en objetos conocidos. Esas exposiciones, en principio itinerantes, comenzaron -creo recordar- por intereses caritativos. Conseguir dinero para una buena causa.
¿Esas vacas de colores que vimos a lo largo de la autovía pertenecerían a ese mundo altruista o serían producto de la vil mercadotecnia?. O quizás, pastarían con reposo para seducir a portugueses y españoles, habituales transeúntes de esos lugares.
Tienen su encanto.
No molestan a nadie.
Alegraron el viaje cateto del viajero insatisfecho.
Decoran la casi-aburrida ruta de Salamanca a Ciudad Rodrigo y, encima, se dejan fotografiar, ¿qué mejor?.

3 comentarios:

CONQUENSE dijo...

"Seco", eres un mentiroso; ni hay verdes prados por que la hierba se ve que está más seca que un cándalo, ni eso es una dehesa está a la vista y lo más grave es que no son vacas si no que son TOROS, lo que ocurre que no le cuelgan las "cantimploras" como al de Osborne.
No ves nada más que "vacas" por todos sitios "SER".

CONQUENSE dijo...

"Seco", se me ha olvidado decirte que lo que representan esos animales es a la ganadería brava de las tierras charras, pero algún gracioso que para tí sería un "Leonardo da Vinci", los ha pintados de "maricones" para quitarles su fuerza y bravura.

LaIsla dijo...

Bonitos colores jajajajja, esperemos que no sean los únicos animales que se puedan ver desde las carreteras. Un beso