15 de junio de 2007

Los taxistas de África


Los mochileros también tienen sus cosas extrañas. También se meten dentro del caparazón, como aterrados por una supuesta falta de seguridad que creo, en este caso, no existía. Y yo, también me metí dentro del caparazón.
Llevado por la psicosis de miedo, que me insufló en el cuerpo un taxista cualquiera de los muchos que esperan a la llegada del bus en un nuevo destino, acabé en una “guest-house” repleta de viajeros mochileros, ninguno de ellos español.
Era una especie de “resort” de mochileros (“centro turístico” cutre), a las afueras de la ciudad de Blantyre, al sur de Malawi, muy cerca de Mozambique. Habitaciones incómodas, jardín desastroso, hamacas sobre-utilizadas, bar, música constante, restaurante, parrilla, billar,….
Odio los “resort”.
Pero allí aparecí, como un alma en pena, después de pasar horas y horas muertas en un cargado y desvencijado autobús local. La ciudad tranquila no se merecía el apelativo de peligrosa, pero todo un día batallando en un transporte “de mil paradas” implica a veces llegar con las defensas bajas. Y ahí está el hábil taxista que te promete por poco dinero llevarte a un lugar tranquilo donde el descanso será seguro.
Rompo una lanza por ellos. Te ayudan en los peores momentos, no por altruismo, creedme, sino por dinero, pero su peso específico en un viaje alcanza, a veces, cotas impagables. Se alimentan de miedosos y cansados “corderos mochileros”, pero se ganan su pan con dignidad y simpatía. Cobran sus carreras mirándote a la cara, pero cumplen con los ojos cerrados cualquier extraña petición.
No bailan por dinero, pero hacen como si bailaran.
No sonríen al verte, pero sus simpáticos ojos desprenden alegría.
No vuelven a buscarte, pero al salir de tu refugio te los puedes encontrar….
Son los taxistas de África.

3 comentarios:

CONQUENSE dijo...

"Seco", con la de veces que habrás injuriado a nuestros "simpáticos" y blanquitos taxistas madrileños, lo que ocurre que a tí lo que te va es: "mami que será lo que tiene el negro, eeee¡, mami que será lo que tiene el negro, oooo¡.......

BICHO dijo...

Muy guapo lo de los taxistas y eso... pero tio! me he quedado con las ganas de saber que es lo que cuelga de ese árbol, y lo que hacías allí debajo.

un abrazo!

BlasFT dijo...

"Conquense": es que no paras de darle al "coco-loco" ese que tienes. Lo bueno: que mantienes la línea.
"Bicho": que tienes razón, pero en mi viaje a Malawi, no encontré ninguna foto ilustrativa de los taxistas, por eso puse la del Parque N. de Liwongde. Era original. El árbol en cuestión es "el árbol del pan". Lo vas a necesitar a partir de que aumentes la familia.