30 de julio de 2015

Una pequeña isla, ¿un gran país?

No es que haya preparado el viaje a conciencia (¡Qué va!) pero ya tiene algunas ‘rupies’, moneda local del próximo viaje. Y cuando dice algunas, son pocas; le van a dar como mucho para recorrer el trayecto de aeropuerto al hotel si lo hace en taxi. Si se busca la vida, le sobrarán algunas para pagar la primera comida en la capital. Pero ya maneja ‘rupies’ y conoce la moneda, siempre necesario para dar los primeros pasos en un país a descubrir. Una amiga acaba de regresar de allí, en uno de los muchos viajes organizados que hace, y le ha traído unos cuantos billetes, incluso diferentes, para que los vaya conociendo.
Ya tiene el libro-guía, en esta ocasión, en español. Cuando cuenta con este librillo, el ánimo se pone en marcha. Es tan importante la guía como el billete de avión a la hora de mentalizarse de lo inminente del viaje. Con este particular libro, amontona otros que van a servir para el trayecto. En esta ocasión, le apetece releer Gente remota, de Evelyn Waugh, y refrescarse con este libro del que tiene un gran recuerdo. De vez en cuando, conviene releer y repasar. Apiló también en el montón El último tren a la zona verde, de Paul Theroux, su también último libro. Llevar a Theroux en un viaje es siempre, siempre, un acierto. Es para el viajero insatisfecho uno de los mejores escritores sobre esta temática y uno de los más entretenidos.
Sri Lanka es un gran país, sobre todo, es un país que le apetecía conocer. Lleno de gran tristeza, que no consigue apaciguar, emprende camino dentro de escasos días.
Saludos, amigos.


Copyright © By Blas F.Tomé 2015

9 comentarios:

Independiente Trashumante dijo...

Preparar el viaje es uno de los grandes placeres de hacerlo y yo creo que forma parte del propio viaje.

Te vas a un lugar que me apetece especialmente, así que espero que cuentes todo pronto desde allí y desde aquí. Eso también seguramente aplacará un poco la tristeza, y llévate un abrazo de este trashumante que ahora puede trashumar menos.

Gracias y saludos.

gloriainfinita dijo...

Esa última frase, querido... esa última frase. Mira, me sale el lado cínico, adjetivo que para mi tiene nombre de medicina. Vas lleno de mucho si además de libros, rupies y guías, te llevas a la amiga, prima mía, que se llama Tristeza, tozuda, que no se marcha ni aunque le pongas sal en el café cuando viene de visita. Vamos, que te va a reventar la mochila azul de tanta cosa que llevas y además tienes disculpa para no traer regalicos para los colegas.
Se que vas a viajar y que tienes ganas de hacerlo, ¿qué mas se puede pedir?
Mira a ver si te caben dos o tres montañas de besos y si no puedes llevarlos, déjalos en la esquina de Fernández de los Ríos, que ya los paso a recoger en breve.
Por cierto que este rollito de identificarse con los platos de comida me lleva frita.

Carlos Martinez dijo...

Me alegro del viaje y esas estupendas guías. Yo he tenido la suerte ultimamente de disfrutar de una extraordinaria y de un conductor de los que se pedría hacer un libro de viajes por sus personalidades inolvidables.
Y por supuesto esas preparaciones de viajes con libros y mapas no tienen placer comparable, mas que el de al regreso organizar las fotos y los detalles. Gracias por recordarlo.

igoa dijo...

Cerquita vas a venir, amigo Blas! No te tienta dejarte caer por aqui?
Besos

V(B)iajero Insatisfecho dijo...

Ahora mismo estoy en Jaffna, al norte. Cerquita, cerquita. Me encantaría.

V(B)iajero Insatisfecho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
V(B)iajero Insatisfecho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
efurom1 dijo...

Pues te veo muy bien pertrechado, amigo...de rupias y de libros que te ayudarán en tu viaje. Bueno, Blas, ya nos vas contando. En cuanto a la tristeza, me gustaría tener una varita mágica, pero...
Un abrazo!

Diana M. dijo...

Sri Lanka está muy presente en mis pensamientos cuando se trata de organizar nuevos viajes, ya desde hace unos años. Deseandito poder viajar de nuevo, pero me toca esperar un poco más, todavía...

Un saludo! Ahora me leo tus posts sobre Ceilán :)