20 de enero de 2014

Zambia, Africa, despierta!!

"No tengas sexo conmigo. Protégeme. LA VIOLACION ES UN CRIMEN", dice este cartel

Salía temprano de Lusaka, rumbo a Chipata (cerca del Parque Nacional South Luangwa) entre grandes carteles de anuncios: SUPER FAST INTERNET (ZAMTEL); ZAMBEEF, feeding the Nation; DEFILEMENT IS A CRIME (La violación es un crimen); AIRTEL; 100 YEARS LUSAKA ("Qué joven es Lusaka!!. Mi padre nacía cuando se formó esta ciudad")...
La campiña verde, de insultante verde, aparecía rasgada por el asfalto por el que circulaba el bus. Los suburbios iban quedando atrás con sus gentes iniciando otra dura jornada. Triste, quizás. Poco a poco el movimiento era más movimiento. Las 'townships' despertaban envueltas en una bruma humeda y en la penumbra de la noche, ya casi desaparecida.
Amanecía.
Zambia, Africa, despierta!!.
El verde, insultante verde, se adueñaba de los bordes de la carretera. Por esos bordes, comenzaban a moverse padres, madres, hombres y niños, yendo a no se sabe d
ónde.
El bus rasgaba la sabana-selva (como el soto-bosque, de Felix Rodriguez de la Fuente) a gran velocidad. Un viejo perro negro movía su cola lentamente mientras miraba atento algo que debía moverse entre los hierbajos. Un joven pedaleaba lento una bicicleta que llevaba un cerdo gruñ
ón atado y tumbado en el transportín; su corto gruñido sonó a amenaza al cruzar a gran velocidad el bus.

Las cabañas desperdigadas entre la sabana-selva

De vez en cuando, las cabañas de juncos y barro aparecían a los lados al penetrar en la vasta campiña. Sacos llenos de 'carbón vegetal' se exponían en el breve arcen.
Comenzaba a llover. Se esperaba, pues los cerrados nubarrones se habían mostrado con rapidez. Las gotas rompían sobre el parabrisas del buseto, mientras, niños y niñas uniformados, calados hasta los huesos, caminaban por la orilla -con miedo y aun desperezándose- supone, hacia la escuela.
A gran velocidad, surg
ían, en los límites de la carretera, cestas repletas de mangos, naranjas, o bananas; palanganas de plástico con voluminosas setas recién cortadas, y más sacos de 'carbón vegetal'. Y los carboneros, como los vascos de la película 'Tasio', de Montxo Armendáriz. Entre los árboles y la constante maleza, ciertos claros con cabañas de paja y barro, algunas cercadas con vallas de esteras y juncos.
Campos sembrados de maiz. Mujeres dobladas (doblegadas?) arañando la tierra y eliminando malas hierbas.
Zambia, Africa, despierta!!.

Los carboneros trabajando (al fondo)

Copyright © By Blas F.Tomé 2014



4 comentarios:

IGOARINON dijo...

Hale! Por aqui vengo otra vez a ver por donde anda el leones: Zambia
Es de ahora?
Por esos caminos no deben haber pasado los del BM, que insisten en el despegue espectacular de Africa...
Besos

Trasindependiente dijo...

Qué gran relato de una Africa auténtica, un relato realista que parece de leyenda.

Gracias y saludos.

NuriaNómada dijo...

Buen artículo. Eres un digno heredero del gran Manu Leguineche (supongo que te habrás enterado de que está haciendo otro viaje).

Me apasionan esos países de un verde insultante. Y recuerdo muy bien la película "Tasio" y sus colinas de carbón quemándose.
Mujeres africanas dobladas, no doblegadas. Ellas formarán parte importante de ese despertar.

Me hizo ilusión que me escribieras desde Lusaka ;) Buen regreso y besos hasta tu África

Paco Nadal dijo...

Querido Blas, me legro de que estés de vuelta sano y salvo de tus viajes por esos mundos de Dios. Y me alegro también de que por fin coincidamos en un destino. He estado en Zambia pero no la recorría fondo como tu, era casi de paso. Pero me gustó lo que vi. Sigo con riu periplo.....