21 de enero de 2012

Un poco de arte tradicional del Sahel

Desde la ciudad de Bolgatanga (Ghana), la intención del viajero insatisfecho era visitar el Palacio Paga Pía, en la frontera de Burkina Faso [su fotografía era portada del libro-guía de cabecera]. Un taxi/compartido -medio de transporte barato para realizar movimientos de unos pocos kilómetros en el norte de Ghana- le acercó a la ciudad de Paga. Allí, nada más descender, fue recibido por dos jóvenes salidos de entre las casuchas aledañas. Lo primero que hicieron: reclamarle el ‘impuesto revolucionario’.
Este leonés siempre se queja, de estas forzadas dádivas, pero debe reconocer, y lo hace, que no suelen ser excesivas y, al fin y al cabo, ellos enseñan lo poco que tienen, pero que constituye su cultura, y además tratan de explicar sus históricas realidades o sus invenciones.
Se decía que aquel extenso complejo fue fundado por Naveh Kampala. De él sólo mostraban alguna casa tradicional. El resto, más parecido a los pobres arrabales chabolistas de un pueblucho, nada tenía que ver con lo que en los países europeos se conoce como palacio. Los descendientes del tal Kampala vivían ahora allí, distribuidos en docenas de casuchas, con su rango, con sus más de 300 parientes, esposas e hijos. Alrededor de tres cuartas partes de aquellos pequeños edificios del complejo se habían construído -ya quedaba poco cosa- en el estilo tradicional del Sahel, varios atractivamente pintados y algunos, los más antiguos, conteniendo cerámica y otros artilugios, todos ellos artesanales [ver fotografía].
El diseño de las puertas de las casas [ver fotografías] era una reliquia de la época esclavista, según algunas fuentes. La baja entrada y un alto murete que por el interior la bordeaba, hacía imposible que alguien, no bienvenido, entrara en casa sin que el ocupante tuviera un montón de tiempo para darle un golpe en la nuca.
Comprobado.
El muchacho que ejerció entonces de guía le contó, además, otra versión: ese particular, raro y original diseño de las entradas impedía el acceso de animales salvajes.
¿Cuál sería la historia real y cuál la invención?.
Copyright © By Blas F.Tomé 2012

10 comentarios:

Trasindependiente dijo...

A mi me parece que lo poco que tienen es mucho. Y que la versión buena de la puerta es la de los animales salvajes, desde alimañas mamíferas hasta alimañas blanzas esclavistas.

Graacias y saludos.

Anolig dijo...

Siempre nos enseñas mucho con tus crónicas querido amigo...La visita a "Paga", muy fiel a su nombre..¿no?
Es una pena que se globalice tanto la costumbre occidental.., esas cosas sí que les llegan pronto en lugar de los alimentos necesarios!
Un beso y un abrazo Blas..y de nuevo, ¡Felíz Cumpleaños..!!!

fernandomaria dijo...

Supongo que parte de la historia que cuentas será inventada para sacar dinero en las visitas. Pero aquí, en este mundo "civilizado", también somos muy dados a contar grandes batallas.
Un abrazo, Blas.

NuriaNómada dijo...

Blas, me gustan esas construcciones tradicionales de adobe, aunque sean una reliquia de la época esclavista. Las casas de adobe tienen sus ventajas.
Buenas fotos, viajero.
Ya sabes que aunque estés instalado en tu nuevo pueblucho te echo de menos...
Besos con caña.

reyzorrra2 dijo...

estoy con trasindependiente, la cuestion es impedir. Me gusta la ultima imagen, uno no se hace a la idea de lo del murete hasta que no la ve.

Carlos el Viajero dijo...

jeje, impuesto revolucionario.

Al menos viste estas curiosas construcciones, siempre son cosas diferentes a las que acostumbramos a ver. Ya te pedire algun dia informacion de este pais que desconozco.
Un saludo de Carlos el Viajero para otro superviajero :)

gloriainfinita dijo...

'Déle a un gallo su dinero y él le rendirá cuentas de cada centavo' Pero yo sé muy bien que el gallo es generoso, he pillado un par de kurdas en su compañía y no he sacado la cartera del bolso.
Hay que ganarse el pan, amigo y, algunas veces, ese impuesto nos deja mucho valor añadido en las visitas.
Yo no dudaría de nada, el 'bujero' no parece tan pequeño como para que no entren todo tipo de fieras, pero las más grandotas sí, las pequeñinas como yo podrían entrar tan ricamente.
Me has puesto nostálgica porque hace más o menos un año andaba servidora pensando en instalarse en un chalecito de ese estilo, claro que lo iba a dejar tan mono que cobraría por entrar algo más que un coscorrón.
Estas fotos son mejores, tienen un no sé qué, un qué sé yo.
Por cierto ¿Se pueden hacer peticiones?
Bah... da lo mismo que se pueda o no... Dijiste que hace tiempo que no contabas un cuento, anda, guapo, cuenta, cuenta.
Besos, besos, besos...besos pa mi Tigre....

emilio dijo...

Me decepcionas, Blas :)
Un viajero de estirpe leonesa no puede plegarse así, tan fácil, al impuesto revolucionario. Tenías que haber sacado todas tus mañas para retar (una carrera de 100 mts, cruzar el río a nado, echar un pulso)...antes de ceder a sus pretensiones. Un abrazo: emilio

IGOA dijo...

Pues que te creias tu? Que alli se iba a materializar el Versailles?
(Es que lo frances es lo mejor! Jajaja!)
Palacio seria comparado con los que vivian a la sombra de hojita chamuscada... y los jovenes, ellos muy "managers del Patrimonio", asi, como es su deber.

Y a contar "rollos", que a los turistas la verdad les desencanta.
Me encanta el cocodrilo en la puerta. Es su animal totemmico?
Besos

Viajaramundi dijo...

Viajero insatisfecho; Muchas gracias por tu comentario, la verdad es que nosotros tampoco conocíamos tu blog pero comentarte que ahora que lo conocemos estaremos muy pendientes de él, además te centras en África que precisamente es nuestra mayor asignatura pendiente.

un saludo