1 de noviembre de 2010

¡Éste es mi barquero!


Cruzar el río Volta (Ghana) por su desembocadura fue un acto visual, placentero e imbuido de cierta aventura. El ferry que atravesaba los lagos y marismas que se formaban antes de que el río sea abrazado por el mar no funcionaba todos los días. ¿Por qué?. Que se lo pregunten al más que previsible déspota africano que tenía concedida la licencia.

Si la tenía.
Mejor para el mochilero que tuvo así la oportunidad de contratar una lancha para él solo, a buen precio después de un breve regateo. El barquero era poliomielítico, bastante extremo en su debilidad muscular y parálisis. No tenía movilidad en ambas piernas. En cuanto el viajero insatisfecho le vio (primero regateó con un familiar) se dijo: “¡Éste es mi barquero!”. Y dejó de regatear.
Aquél área del río desprendía una nunca excesiva tranquilidad; poquísimo tránsito fluvial e inmejorable temperatura ambiente matinal. En algunos sitios -no olvidéis que navegaba por el río- el mar estaba detrás de un único bancal de arena que conformaba sendas playas a ambos lados.
- Detrás de esas palmeras, está ya el mar –dijo el barquero.
Tranquilidad, tranquilidad.
Para ser un viajero sin prisas era muy temprano, y en la espera del ferry, que nunca llegó ese día, sacó esta -para él- bella fotografía de una niña madrugadora.


Copyright © By Blas F.Tomé 2010

1 comentario:

nicol dijo...

Hola.
Disculpa que te escriba como un comentario...
Queria ofrecerte la posibilidad de intercambiar enlaces con tu blog
Si te interesa puedes puedes poner un enlace en COCHES DE OCASION Esta abajo de todo PON TU ENLACE que está abajo del todo)
Muchas Gracias por tu tiempo...
Un saludo.