11 de junio de 2007

¡A la mierda!


Los chinos se dejaban odiar y, al menos, conmigo tuvieron suerte. Lo consiguieron. En cada visita, en cada paseo, en cada uno de los viajes de entretenimiento, no sé por qué algo desprendía desconfianza. No había caras amables, permanente intento de engaño y despreocupación hacia los problemas de los demás. Su educación era de libreto o panfleto comunista y la culpa -lo sé- no la tendrían ellos. Corría el año 1993.
Todo se convertía en un problema: Por aquí no se puede pasear. Aquí no se puede hacer fotos. Aquí no se puede subir. Aquí no está permitido…
¡A la mierda!.
Esa fue mi experiencia, aunque alguien me podría rebatir los argumentos.
¿Un momento de recuerdo?: pasear por la Muralla china que, aunque llena de gentío, mantenía una discreta belleza. (¡Que me perdonen los “guerreros de terracota”, en Xian, o la Ciudad Prohibida, de Pekín!).
En su construcción morirían miles y miles de personas (en algún sitio he leído la cifra) y es producto de la estupidez y de la omnipotencia caprichosa de no se qué gobernantes pero, aún así, es brutal e impactante.
Es de tal envergadura que empequeñece cualquier obra de nuestros días; amilana cualquier proyecto moderno de portada de periódicos internacionales. Amedrenta, intimida, sube, desalienta, serpentea, baja, se oculta al atravesar una pequeña loma pero se reivindica de nuevo y vuelve a surgir en el horizonte.
No tuvimos suerte mi compañera -allí la tenía- y yo. La visita estuvo envuelta de un calor bochornoso que terminó en una terrible tormenta. Aún así pude (pudimos) disfrutar, aunque amedrentados, amilanados y con el desaliento, también brutal, en nuestro espíritu asombrado.
¡Que nadie me diga que no estuve en la Muralla china!.

2 comentarios:

unosbichitos dijo...

Que foto más chula Blas¡ pero no hacía falta que te puesieras un circulo para ver donde estabas, así hubiéramos jugado un poco a ver "donde está Blas".
Es verdad que fastidia un poco que vayas a visitar un país y te prohiban todo, igual que en Cuzco con la piedra...

CONQUENSE dijo...

"Seco", es normal que fuesen estúpidos contigo, con barbas, el habano en la boca y sin el condón en la cabeza, ¿qué quieres, que te besen?.
¡pues no¡.