Champasak
era el nombre de la provincia y de una población. Cerca de ésta se encontraba
el antiguo templo de Vat Phou, objeto de la visita.
Vat Phou era un complejo en ruinas del imperio jemer, construido en el siglo XI, y declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en el año 2001. Este antiguo imperio jemer era el mismo que construyó los templos de Angkor, en Camboya, más monumentales, sin duda, que Vat Phou. El complejo constaba de unos lagos artificiales, de los que partía una calzada ceremonial, delimitada por dos filas de pilares con forma de flor de loto, hacia la parte intermedia, donde se ubican sendos edificios cuadrangulares caracterizados por conservar bellas decoraciones talladas, pero ya bastante deterioradas por el paso de los años. Después, una escalinata central ascendía por la ladera a la parte más alta y sagrada de templos.
Estas
ruinas no eran especialmente espectaculares y carecían de la grandiosidad de
los templos de Angkor, en Camboya. Todo el complejo estaba relativamente
cuidado, pero no dejaba de ser algo de difícil comprensión para el curioso foráneo,
aunque sí alcanzaba la valía para
una corta visita.
Además, ¡qué leches!, sólo el viaje en solitario y en motocicleta desde Pakse ya merecía la pena. Los 30 kilómetros de ruta cruzaban por arrozales, donde se veían muchos búfalos de agua de pequeños propietarios; por bosques de árboles y, más cerca de las ruinas, a los lados de la carretera, minúsculos campos de flores de loto.
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